Estuvimos hablando por el chat del Tuenti hasta los amaneceres, y es que me encantaba hablar con él. Pasaba una y otra noche en vela, sin poder dormir porque me entretenía con sus historias... creo que estaba enamorada. Decidimos poner fecha para vernos. Mañana, mañana íbamos a quedar. A las seis en su casa. ¡POR FIN! Por fin decidimos quedar. Pensaba que nunca iba a llegar este día.
Era ya la mañana del día siguiente y yo estaba super nerviosa, no sabía cómo era su voz, no sabía si cuando le viera lanzarme o esperar a que se lanzara él pero, una llamada cambio todo. Era mi amiga, mi mejor amiga, me llamaba para decirme que él no podía quedar... que sus padres le habían castigado. ¿CÓMOOOOOOOO? Llamó a mi amiga, sí... ¿y por qué no me llamó a mí personalmente?
En ese instante, no sabía como reaccionar, si llorar o reír... opté por lo primero, porque sabía que lo nuestro era imposible. Que ninguno ponía nada de nuestra parte.
Él me mando mensajes privados pidiéndome perdón. Pero yo dejé de hablarle, pasaba de discutir.
Pasaron los días, semanas, meses... y, y me enamoré de su mejor amigo.

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