martes, 7 de febrero de 2012
Después de un mes...
Después de un mes intentando resolver mis dudas, él me volvió a hablar, me volvió a preguntar que si quería tener una cita con él. Yo pensaba que estaba preparada para decirle "sí", pero le dije que no, que no quería saber nada de él. - ¿Eres tonta? - pensé. ¿Cómo pude dejar escapar esa oportunidad? A mí me gustaba, o eso creía yo.
Minutos después, me mandó un correo. Decía: "Me ha dolido un poco eso que me has dicho, pero una persona que pide algo tiene que estar preparada para cuando le dicen que si como para cuando le dicen que no. Como ya te he dicho, mi opinión ya la sabes, estoy dispuesto a estar contigo y en cualquier caso de que tu no quieras me dolerá, pero lo terminaré aceptando. Pero antes de eso, quiere que vuelvas a pensar en tu decisión, y no quiero que estés conmigo por estar, si no hay un sentimiento aun pequeño que sea, pero que haya alguno. No quiero tampoco que estés conmigo por pena o porque te deje en paz. Quiero que estés conmigo, confiando en mí y en nosotros, y que cualquier cosa que diga la gente no nos afecte. Tu ya sabes que te quiero y que no he cambiado, solo que soy un poco más viejo, pero nada más. No tendré los ojos azules, el pelo rubio y no seré más guays que otros, soy como soy y no puedo cambiar. Te pido que te lo pienses, y no te sientas mal por cualquier decisión. Te quiero."
Yo quería, quería intentarlo, pero no sé, mi corazón me decía que sí, pero mi cabeza, que no.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario